Refracción

Es un examen visual que el óptico-optometrista realiza al paciente para valorar si tiene algún tipo de defecto visual, tanto en lejos como en cerca.

Los principales problemas oculares son:

A.- MIOPIA: Es un defecto refractivo de la visión, por el cual, la imagen se enfoca delante de la retina, produciendo visión borrosa de lejos.

B.- HIPERMETROPIA: Es un defecto refractivo de la visión, por el cual, la imagen se enfoca detrás de la retina, produciendo visión borrosa de cerca. Y en casos, que la acomodación no es capaz de compensar el defecto, bien sea porque la hipermetropía sea elevada, bien porque con la edad se pierde capacidad acomodativa, puede producir visión borrosa de lejos también.

C.- ASTIGMATISMO: Es un problema en la curvatura de la cornea, que impide el enfoque claro de los objetos cercanos y lejanos. Esto se debe a que la córnea, en vez de ser redonda, se achata por los polos y aparecen diferentes radios de curvatura en cada uno de los ejes principales. Por ello se obtienen imágenes distorsionadas.

D.- PRESBICIA: Es la dificultad para ver objetos de cerca, debido a los cambios producidos por la edad, que reducen el poder de acomodación, de modo progresivo e irreversible. Es también llamada “vista cansada “ y suele aparecer entre los 40 y 45 años.

Otros problemas oculares que puede detectar su óptico-optometrista, pueden ser:

1.- GLAUCOMA: Es un aumento de la presión intraocular, por falta de drenaje de humor acuoso, que produce lesiones en el nervio óptico con problemas en la visión y si no se corrige a tiempo, puede producir la ceguera.

2.- CATARATAS: Es la pérdida de transparencia del cristalino. El cristalino es una lente transparente que tenemos detrás de la pupila y que nos sirve para enfocar nítidamente los objetos. Debido a los años, el cristalino va perdiendo su natural transparencia y se va convirtiendo en una lente opaca, produciendo una disminución de la visión.

3.- RETINOPATÍA DIABÉTICA: Es causada por los cambios en los vasos sanguíneos de la retina. En algunos casos, los vasos sanguíneos de la retina pueden hincharse y dejar gotear fluido, mientras en otros pueden crecer vasos sanguíneos nuevos en la superficie de la retina. Estos desórdenes pueden provocar pérdida de la visión o la ceguera.

4.- CONJUNTIVITIS: Es la inflamación de la conjuntiva, la membrana mucosa que recubre el interior de los párpados y que se extiende a la parte anterior del globo ocular.

5.- SEQUEDAD OCULAR: Cuando la composición o la calidad de la lágrima son inadecuadas o su protección, insuficiente. Dando sensación de quemazón, picor, irritación o presencia de cuerpo extraño.

6.- DMAE (DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD): Es una enfermedad degenerativa que afecta al centro de la retina en personas mayores de 60 años. Es la segunda causa de ceguera más frecuente en los ancianos, por detrás de la diabetes.

Todos estos problemas oculares, su óptico-optometrista le derivará a un oftalmólogo para su debido tratamiento.